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7 consejos para guardar la ropa de invierno

04.07.2019

  • Organización
Cada vez que el clima empieza a cambiar y entramos a una nueva estación, debemos guardar la ropa de la temporada pasada. Yo suelo seguir estos simples pasos para lograr que se conserve en perfecto estado:
1. Lavar todo antes de guardarlo
Es muy importante que toda la ropa que vamos a guardar pase antes por la lavadora. Esto evitará que las prendas se manchen por restos de maquillaje, perfume o sudor y que huelan mal cuando las volvamos a sacar. Eso sí, no es conveniente plancharlas, porque si lo hacemos fijaremos en ellas gérmenes y suciedad. Además, debemos guardarlas enrolladas para evitar pliegues de doblado.

2. Ordenar la ropa por categorías
Es recomendable clasificar la ropa por categorías: blusas, polos, pantalones, pijamas, ropa interior, etc. y hacer una lista de dónde hemos guardado qué cosa, para saber dónde buscar cuando sea necesario. Así, si nos vamos de viaje, de excursión, o de repente el clima cambia sorpresivamente y necesitamos alguna prenda en especial, la encontraremos inmediatamente.

3. Proteger la ropa de las polillas
Las polillas son el terror de la ropa. Y, aunque a veces no las veamos, sabemos que están ahí, listas para llenar de agujeritos nuestras prendas favoritas. Para que se vayan a otro lado, tenemos que:
  • Mantener los closets limpios y sin humedad.
  • Usar las tradicionales bolitas de naftalina, que ahora las podemos encontrar con diferentes aromas, o el alcanfor.
  • Deshacernos de ropa que haya estado en contacto con polillas, para evitar su procreación.
  • Poner en los cajones algunos remedios caseros contra las polillas: lavanda, cáscara de limón y naranja, aceite o madera de cedro, tomillo, menta, etc.

4. Utilizar contenedores apropiados
En las tiendas de mejoramiento del hogar y supermercados podemos encontrar cajas de plástico flexible, ideales para guardar la ropa que no vamos a usar. Algunas tienen refuerzo en la base y a los lados, para poder poner una sobre otra y ahorrar espacio. También, hay unas que tienen ruedas, que se pueden guardar debajo de la cama.

Otra buena opción para guardar la ropa son las bolsas herméticas, que evitan la entrada de insectos y humedad, y permiten ahorrar espacio y ver fácilmente lo que hemos guardado en ellas.

5. Usar fundas para trajes, abrigos y vestidos
Las fundas de plástico transparente son ideales para proteger los trajes, abrigos, vestidos y todo tipo de ropa delicada que puede ir colgada. Es recomendable comprar esos colgadores con espuma especial que evitan que las prendas queden marcadas.

6. Usar fundas herméticas para los edredones y las mantas
La mejor forma de guardar la ropa de cama es en fundas herméticas a las que se les vacía el aire. Así, quedan protegidas de la humedad, la suciedad y las polillas. Además, ocupan poco espacio, se pueden ordenar fácilmente y como son transparentes se puede ver lo que se guarda en ellas.

7. Despedirnos de lo que no usamos
El cambio de estación es el momento perfecto para que nos desprendemos de lo que nunca usamos y sin embargo guardamos. Existen muchas instituciones que reciben donaciones de ropa para quienes realmente la necesitan. Si ya han pasado un par de años y no has usado eso que quieres seguir guardando, pues es momento de dárselo a quien sí lo va a aprovechar.

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