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¿Cómo ayudar a los niños con síndrome de Asperger?

03.09.2020

  • Familia
Los niños que tienen esta condición pueden llevar vidas plenas y felices. El amor y la paciencia son elementos claves.
El síndrome de Asperger es un tipo de autismo que afecta la manera en la que una persona interpreta el idioma, se comunica y socializa. Los niños que tienen esta condición, aunque pueden mostrar cierto retraso en el desarrollo psicomotor y no comportarse socialmente como "se espera", tienen un desarrollo cognitivo normal. Es más, a menudo tienen una inteligencia superior y suelen sobresalir en ciencias e informática. Se cree que científicos como Albert Einstein o Isaac Newton, artistas como Miguel Ángel y músicos brillantes como Beethoven pudieron tenerlo. Las personas con Asperger, también, pueden llegar a ser independientes y valerse perfectamente por sí mismos. 

El problema está en que los niños con Asperger no interactúan exitosamente con los demás, porque no son capaces de sentir lo que la otra persona siente. Cada persona que tiene este síndrome presenta problemas diferentes y en menor o mayor intensidad que otra, así que no existe un tratamiento típico. Sin embargo, si tu hijo tiene Asperger, podrás ayudarlo mucho de esta manera:

Busca programas educativos y de formación para padres. Somos los primeros maestros de nuestros hijos y siempre seremos una figura clave y fundamental para su desarrollo. Si nosotros sabemos qué hacer, podremos guiarlos.

Ayúdalo a ser independiente. Enséñale a tu hijo, con amor y mucha paciencia, las habilidades necesarias para cuidar de sí mismo. 

Recuerda estas cuatro recomendaciones, son súper importantes: nunca compares a tu hijo con otros niños, conversa con él siempre en positivo, dedícale el tiempo que sea necesario y anda siempre a su ritmo.

Conversa con las personas de su entorno. Como no es fácil reconocer a una persona que tiene el síndrome de Asperger, debes contarle a tus familiares y a todas las personas cercanas, que tu hijo lo padece. Ayúdalos a entender sus necesidades especiales, para que sepan cómo ayudarlo.

Busca ayuda profesional. Los especialistas los podrán ayudar a entrenar sus habilidades sociales y motoras y las áreas donde presenta mayores deficiencias. Elige programas y tratamientos especiales que se centren en los resultados a largo plazo y que tengan en cuenta los niveles evolutivos de los niños.

Conversa con padres que estén en tu misma situación. Siempre es bueno intercambiar ideas y experiencias con personas que te entienden. Recuerda que no podrás ayudar a tu hijo si primero no atiendes tus necesidades emocionales. 

Con mucha paciencia y amor siempre podremos ayudar a nuestros hijos a que lleven vidas plenas y felices. Todos nuestros hijos son especiales y, aunque nosotros seamos los adultos, muchas veces ellos son nuestros maestros y nos ayudan a darnos cuenta de lo importante que es el amor. ¡Espero haberte ayudado!