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Cómo ayudar a las personas sordociegas

26.06.2019

  • Salud
La sordoceguera es una discapacidad que resulta de la combinación de dos deficiencias sensoriales (visual y auditiva). Quienes la padecen, deben enfrentarse a problemas para comunicarse, movilizarse y desenvolverse. Es importante que les brindemos todo nuestro apoyo para que puedan salir adelante sin sentirse discriminados.
Un bebé puede nacer sordociego porque su mamá tuvo rubeola o meningitis durante el embarazo o porque nació de manera prematura. Esta discapacidad también puede ser transmitida de manera hereditaria a través del síndrome de Usher, un gen recesivo que genera sordera al nacer y pérdida gradual de la visión a medida que el niño va creciendo.

Algunas personas sordociegas son sordas y ciegas totales. Otras, mantienen un resto auditivo y un resto visual. En cualquiera de los casos, tienen dificultades para comunicarse, movilizarse y desenvolverse. Y como tienen necesidades especiales, necesitan cuidados especiales.

Por ejemplo, muchos niños que padecen esta discapacidad no pueden acudir a las escuelas de enseñanza regulares. Sin embargo, tener sordoceguera no significa que no puedan aprender diferentes cosas y hacer amistades. A veces, dependiendo del grado de afectación que tengan, pueden usar lentes correctivos u audífonos que pueden reducir su discapacidad y ayudar en su aprendizaje.

Muchos niños sordociegos se comunican con el lenguaje de signos. Existen diversos tipos de lenguajes que se les puede enseñar y podemos aprender para poder comunicarnos con ellos. Entre ellos está el alfabeto Lorm, el lenguaje artificial Tadoma, el sistema dactilológico, entre otros. Estos niños desarrollan mucho el sentido del tacto, pues es imprescindible para su comunicación.

Cuando un niño nace con esta doble discapacidad, es necesario que se lleve a cabo un programa especial de cuidados y formación para estimular y guiar su desarrollo. Para entender sus necesidades primero debemos entender que no puede ser tratado como un niño sordo o como un niño ciego. Ser sordociego es una condición única y afecta cada área de su desarrollo. Para que este programa tenga éxito, los padres y quienes estén involucrados en la evolución del niño deben trabajar en equipo. Es importante que les brindemos todo nuestro apoyo para que no se sientan discriminados y puedan salir adelante. 

Aquí te dejo algunas recomendaciones que nos ayudarán a comunicarnos con las personas sordociegas: 

* Lo primero que tenemos que hacer es darle a conocer nuestra presencia tocando suavemente su hombro o brazo. Así notará nuestra presencia y sabrá que queremos comunicarnos con ella
* El siguiente paso será identificarnos. Debemos decirle quiénes somos, deletreando nuestro nombre o haciendo el signo que representa nuestro nombre y por el que nos conoce, cogiendo sus manos para realizarlo.
* Preguntarle cuál es la manera más adecuada de comunicarnos. Nuestro interlocutor nos indicará cuál prefiere o conoce mejor. El sistema dactilológico visual táctil es el más extendido entre las personas sordociegas.
* Es necesario que tengamos mucha paciencia. Probablemente la comunicación no será muy fácil al principio. Debemos practicar para ir familiarizándonos con el sistema elegido.
* Podemos serle útiles actuando como intérpretes ante otras personas. Lo más difícil para ellos en estas ocasiones será saber cuándo es el momento adecuado para hablar. Debemos ayudarles a hacerlo.
* No debemos olvidarnos de despedirnos. Si nos tenemos que ir un momento, debemos decírselo. Y, si estamos en la calle, dejarlos en un lugar cómodo y seguro. Siempre asegurándonos de que tenga referencias táctiles del lugar donde está, llevándole la mano a las mismas.
* Al caminar con él, debemos llevarlo del brazo. Mientras caminamos podemos ir contándole lo que sucede a nuestro alrededor. Si vemos algo que nos parece interesante y que él puede tocar, debemos ayudarle a hacerlo.

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