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Cómo superar una ruptura

28.06.2019

  • Pareja
Una amiga me contó que está muy triste porque ha terminado con su enamorado. Cuando empezó la relación ella estaba segura de que se casarían, pero, unos años después, han decidido separarse.
Todas las separaciones son difíciles, eso lo sabemos, pero volver a empezar no tiene por qué ser triste. Cuando una relación no funciona, lo mejor es guardar un bonito recuerdo de los momentos que viviste con esa persona, dejarla ir, desearle lo mejor y buscar lo mejor para ti.

Algunas cosas te pueden ayudar a no estancarte en el pasado y a seguir adelante. Estos consejos te servirán:

¡Adiós recuerdos! 
Es verdad, hay cosas que no podrás olvidar. Pero lo que te puede ayudar mucho a no caer en la nostalgia es quitar de tu vista las cosas que te hacen acordar a él. Las fotos de tus redes sociales y las que tienes en los portarretratos, las notas que te escribió, los regalos que te hizo... Guarda todo en un cajón y, cuando haya pasado el tiempo y te sientas preparada, evalúa si quieres conservarlos o si es mejor deshacerte de ellos.

Pon el punto final, de verdad.
A veces, guardamos la esperanza de que vuelva el amor que sentimos al inicio de la relación o tenemos miedo de no volver a enamorarnos, por lo que no dejaremos ir del todo a nuestra expareja. Ten en cuenta que el apego no es un buen amor. Si sigues esperando que tu expareja regrese, no estás dejándolo ir y eso te impide abrirle la puerta a una nueva persona.

Un clavo no siempre saca otro clavo.
Antes de empezar otra relación, tienes que tomarte el tiempo de estar contigo misma y analizar la situación, para que puedas ver todo con claridad y estar segura de lo que quieres. Sal con tus amigos y diviértete, hasta que te sientas lista para empezar a salir con alguien de nuevo. Si no cierras las heridas antes de hacerlo, podrías lastimar a tu nuevo pretendiente o lastimarte a ti misma. Sé siempre sincera contigo y con las personas que conozcas. 

Sin resentimiento.
El resentimiento solo daña a quien lo sufre. Por eso, nunca te quedes con nada de lo que te gustaría decir. No puedes reclamarle a otra persona por no quererte como te gustaría, eso tiene que nacer de manera natural, pero siempre puedes conversar con ella para tratar de entender lo que siente y ponerte en su lugar. Verás que es muy liberador. Después, deséale lo mejor y déjalo ir. Seguro encontrarás a una persona más afín a ti y él también.

Corta la relación.
Al menos por un tiempo. Tratar como amigo a tu expareja al día siguiente de haber terminado la relación es incómodo y extraño. Guarden distancia y tómense su tiempo para pensar. Probablemente, lleguen a ser buenos amigos o por lo menos a tener una relación cordial, pero eso toma tiempo.

Olvídate de las redes sociales.
No cedas a la tentación de averiguar con quien sale o qué hace ahora que no están juntos. En las redes sociales uno suele compartir solo momentos felices y esto puede hacer que veas algunas fotos e imagines cosas que no son del todo ciertas, que exageres o que te entristezcas pensando que él ya te superó y tú no. En lugar de perder tiempo buscando alguna pista de algo, cada vez que creas que te va a ganar la curiosidad, anda a hacer un poco de ejercicio o a dar un paseo para despejar la mente.

Date una  nueva oportunidad.
Volver a empezar no es lo más fácil, pero los nuevos comienzos pueden ser muy divertidos. Puedes aprovechar esta etapa para reinventarte, intentar llevar ese look que tanto te gusta pero nunca te atreviste a usar. Aprovecha, también, para conocer nuevos lugares e ir a sitios que nunca has ido. Hacer cosas nuevas te reanimará y ¡no sabes en qué momento la vida te volverá a sorprender!


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