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Consejos para realizar una buena exposición

28.06.2019

  • Emprendimiento
Para nadie es fácil hablar en público. A todos nos pone nerviosos sentir que todas las miradas están puestas sobre nosotros, pendientes de lo que vamos a decir… Sin embargo, si nos preparamos con tiempo, no hay de qué preocuparse.
Realizar una buena exposición es cuestión de práctica. Si no tienes mucha experiencia, verás que con el tiempo irás aprendiendo a dominar el espacio y a dirigirte mejor al público.

Cuando tengas que preparar una exposición importante, estos consejos te ayudarán:

Prepárate bien. Mientras más domines el tema del que vas a hablar, mejor. Lee todo lo que puedas, conversa con expertos y pide a otras personas que te cuenten su punto de vista sobre eso. Estudia, aprende datos y busca historias y anécdotas para compartir con el público. Cuando estás seguro de lo que estás hablando se nota y eso atrae a quien está escuchando y hace que le provoque seguir prestándote atención. 

Deja de lado los nervios. Si te cuesta dominar tus nervios, antes de tu exposición prueba tomar algún calmante natural como una infusión de valeriana, manzanilla o tilo. Además, debes ser optimista y tener la seguridad de que si has trabajado tanto, todo tiene que salir muy bien. Si vas a exponer ante la mayor autoridad de tu trabajo más que intimidarte, que te sirva de inspiración.

Sé honesto. Si te hacen alguna pregunta y no sabes la respuesta, lo mejor es que le digas a quien la hizo que no tienes esa información por el momento, pero la averiguarás. Y hazlo. Asegúrate que la respuesta llegue a la persona que la pidió. Así causarás una buena impresión. 

Apoyo visual. Prepara una presentación corta, concisa y directa. Además de ser de mucha ayuda para que el público entienda y retenga la información que le das, te servirá de apoyo para que no te olvides de nada al momento de exponer. Las imágenes y cuadros, por ejemplo, son herramientas muy útiles y didácticas que complementarán tu exposición.  

Apoyo para ti. Apunta las ideas generales en unas tarjetas y llévalas contigo. Te van a ayudar a mantener el hilo de tu exposición. Eso sí, no las mires demasiado tiempo ni las leas tal cual, porque podría parecer que no te has preparado lo suficiente. Recuerda que son solo una ayuda. 

Ensaya. Practica cuantas veces puedas. Frente al espejo o con alguien de tu familia que pueda escucharte. Ellos te darán sus sugerencias y así sabrás qué cosas debes mejorar y corregir. Además, te podrán hacer algunas preguntas que te servirán para prepararte para dar respuestas buenas, rápidas y espontáneas cuando sea necesario.

Viste adecuadamente. Vestir de manera adecuada es muy  importante para que te tomen en serio. Elige un traje sobrio y que te haga sentir cómoda. Busca uno que te guste y alista todo con anticipación para que no tengas ningún problema el día de la presentación. 

Cuida tu postura. El lenguaje corporal es muy importante. Mantente derecha y no olvides sonreír. Cuida lo que haces con tus manos: no las metas en los bolsillos ni hagas gestos muy exagerados con ellas.

Contacto visual. Estoy es muy importante. Crea una conexión con el público mirándolo a los ojos. Las personas te prestarán más atención si las miras, porque sabrán que les estás hablando directamente.

Habla despacio. No te atropelles. Habla despacio para que todos te entiendan. Así, además, tendrás tiempo de pensar lo que vas a decir antes de hacerlo. Cuida el tono de tu voz. No hables muy alto porque puedes parecer agresiva ni muy bajo porque puedes parecer tímida.

Relájate. ¡Te has preparado lo suficiente! Respira profundo y bebe un par de sorbos de agua antes de exponer. Esto te relajará, aclarará  tu voz y despejará tu garganta.

¡Mucha suerte!

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