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Elegir la luz ideal para la habitación de tu bebé lo ayudará a descansar mejor

05.07.2019

  • Decoración
Si estás por armar o decorar el cuarto de tu bebé, estas recomendaciones te ayudarán a crear un ambiente mágico que lo ayude a descansar
Un bebé empieza a desarrollar sus sentidos con estímulos. Quienes somos mamás sabemos bien que una de las primeras cosas que llama la atención de nuestros pequeños es la luz, el brillo y los colores. 

Por eso, elegir la luz que irá en el cuarto de tu bebé es más importante de lo que piensas. Si la habitación tiene ventana, debes aprovechar al máximo la luz natural durante el día, pero en la noche debes cerrar bien las cortinas. Tu bebé debe dormir sin luces porque es en la oscuridad donde liberamos melatonina, la hormona que se encarga de sincronizar las funciones de nuestro organismo, de nuestro reloj biológico. Entonces, en total oscuridad tu bebé descansará mejor... ¡Y tú también!

Si estás por armar o decorar el cuarto de tu hijo, debes tener en cuenta que es bueno tener varios puntos de luz. Debe haber una luz en el techo y, también, otra luz indirecta que puedas usar solo cuando la necesites. Para el techo puedes elegir una lámpara que además sirva para decorar. Hay modelos lindísimos que pueden ayudar a crear un ambiente mágico que estimule la imaginación y propicie el descanso. 

Lo más recomendable es que elijas focos cálidos, pues los fluorescentes y los halógenos producen una luz muy fría para un dormitorio infantil. Aquí te cuento cómo podrías distribuir las luces en el cuarto de tu hijo:

Lámparas de mesa. Colócalas en algún mueble donde tu hijo no llegue. En este caso sí puedes usar bombillas fluorescentes o de bajo consumo que no solo ahorran energía sino también se calientan menos, evitando accidentes.
Asegúrate también que el enchufe esté escondido, para que el pequeño no pueda llegar a él. Puedes ponerlo detrás de un mueble, para que el cable quede entre el mueble y la pared.

Lámparas con luz graduable. Las lámparas a las que les puedes ir bajando la intensidad de la luz son de gran ayuda para cuando el bebé se despierte de noche y tengas que entrar a su habitación. Son ideales para las zonas en las que se necesita una iluminación puntual, como la zona del cambiador o el espacio donde le das de lactar.

Luces auxiliares en las paredes. También son ideales para los espacios donde se necesita una iluminación puntual. La gran ventaja de estas luces, es que no estarán al alcance del niño.



Lámparas de pie. Son las menos recomendables porque generan problemas cuando el pequeño empieza a nadar, pues quedan a su alcance y podrían tirarlas y lastimarse.

Lámparas para el enchufe. Unos dispositivos con diseños súper originales que se enchufan y dan luz tenue.

Existen otras opciones súper originales que son decorativas y funcionales. Hay stickers y vinilos que se pueden pegar en la pared, se recargan cuando la luz está prendida y se encienden en la oscuridad.

No olvides siempre las medidas de seguridad. Coloca tapas de seguridad en todos los enchufes y asegúrate que los cables estén lejos del alcance de los niños.



Fotos: Pinterest




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