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Nutrición con gusto

28.06.2019

  • Salud
¿Buscando las claves para tener una alimentación saludable? Aquí te cuento algunos tips.
Hace unos años, tenía la idea de que comer sano era aburrido. También, de que si dejaba de comer ciertas cosas iba a tener mucha hambre durante el día y que eso iba a perjudicarme, porque iba a sentirme cansada y sin energía para hacer todo lo que tenía que hacer.

Pero, la verdad, es que me sucedió todo lo contrario. Te cuento, en esa época yo estaba buscando llegar a mi peso ideal, así que tenía que hacer algo para conseguirlo. Pregunté a una amiga cómo había hecho para vivir más saludable y me dijo: "Es más simple de lo que crees. Solo tienes que encontrar el equilibrio en tu vida, nutriendo tu cuerpo y tu espíritu". La verdad es que eso no me pareció nada simple y me dio mucha curiosidad, así que le seguí preguntando.

Mi amiga me contó que había empezado a bailar y a hacer deporte. Además, cada vez que podía, hacía ciertos cambios en su rutina con el objetivo de moverse más. Por ejemplo, dejaba el auto y elegía movilizarse en bicicleta. También, empezó a meditar y a hacer ejercicios de respiración y hacía lo posible por no preocuparse por lo que no podía solucionar. Por último, y muy importante, me contó que había cambiado sus hábitos alimenticios. 

Decidí hacer lo mismo que hacía mi amiga y me fue muy bien. Los beneficios de moverme más y alimentarme bien se empezaron a notar por dentro y por fuera. "¿Qué te has hecho? Se te ve radiante", me preguntaban. Yo me empecé a sentir llena de energía y, lo mejor de todo, es que no dejé de comer lo que me gusta.

Créeme que comer sano no es aburrido, no es difícil y no te obliga a pasar mucho tiempo cocinando. Solo se trata de animarse a probar nuevas cosas y de ser organizada. Te explico, nuestro cuerpo necesita todos los grupos de alimentos, pues cada uno de ellos nos aporta diferentes nutrientes que nos ayudan a mantener nuestra salud. Así que no debes dejar de comer nada. Al contrario, debes comer balanceado. Incluir en tu menú diario frutas y verduras que están llenas de vitaminas, minerales y fibra; cereales, tubérculos y pasta que son fuentes de energía; legumbres que aportan proteínas y hierro; lácteos como leche, yogur y queso que son fuente de calcio y proteínas; carnes y huevos que aportan proteínas y vitaminas y aceites y grasas que dan energía. 

La clave de una alimentación saludable está en combinar los grupos de alimentos y lograr un equilibrio en la variedad y las porciones. Pon a volar tu imaginación, échale un poco de ganas y poco a poco irás a aprendiendo a preparar comidas nutritivas, sanas y súper ricas. Mejor aún, te acostumbrarás a ellas. El resultado: te sentirás de maravilla.

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