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Remedios caseros contra los ácaros

27.06.2019

  • Salud
Los ácaros son pequeños animales microscópicos que habitan en casi todos los lugares del mundo. Uno de sus hábitats es el polvo del interior de las casas.
Como dependen de la humedad y son algo fóbicos a la luz, sus lugares favoritos para vivir y reproducirse son en las fibras textiles, especialmente naturales: ropa de cama, colchones, almohadas, alfombras, cortinas y ropa. También, se refugian en muebles y asientos de automóviles. En estos lugares encuentran, además, uno de sus alimentos favoritos: pedazos minúsculos de piel y pelos que las personas y los animales pierden todos los días. 

Sus alérgenos son los principales causantes de asma bronquial, rinitis alérgica, conjuntivitis, dermatitis y otras enfermedades alérgicas. Las personas que son sensibles a los ácaros del polvo a menudo tienen síntomas todo el año, pues aunque los ácaros suelen crecer en número en épocas de altas temperaturas y lugares con niveles de humedad elevados, en invierno las personas pasan más tiempo dentro de la casa y mantienen las ventanas y puertas cerradas, lo que impide que circule el aire y las partículas de los ácaros se mantengan dentro de la casa. 

Existen ácaros en todas partes, hasta en las casa más limpias. Aunque sí se puede disminuir el número de ácaros en las habitaciones, no es posible eliminarlos completamente.

Te dejo unas recomendaciones para que mantengas todo bajo control:

  1. Vigila la temperatura y la ventilación de las habitaciones. Abre las ventanas de par en par durante 15 minutos, todos los días, para que entre aire a la casa. Si tienes aire acondicionado, limpia las entradas cada 2 o 3 meses y no pongas la temperatura a más de 18 o 19 grados. También, debes mantener la casa con una humedad relativa por debajo del 50%. Un deshumidificador es un gran aliado para conseguirlo.
  2. Limpia bien los dormitorios. Cuando tiendas las camas, sacude bien las sábanas y las almohadas. Es recomendable que una o dos veces a la semana aspires el somier y el colchón. También, que uses una funda de colchón antiácaros.
  3. Cambia de ropa de cama cada semana. Para eliminar los ácaros, lava las sábanas a más de 60 grados centígrados. Si lo haces a menos temperatura, puedes agregarle unas gotas de un acaricida natural, como el aceite de lavanda o tea tree. Otra opción es usar la secadora a una temperatura superior a los 60 grados centígrados, al menos durante 15 minutos. En cuanto a las mantas y colchas, es recomendable lavarlas una vez al mes.
  4. Elimina el polvo. Para sacar el polvo de los muebles, utiliza un paño humedecido con unas gotas de aceite esencial de lavanda o toronjil, que perfuma y desinfecta. No uses un plumero, pues lo único que lograrás es que el polvo pase al aire y vuelva a acomodarse en las superficies. Después de eliminar el polvo de los muebles, pasa la aspiradora por la alfombra y los muebles revestidos. 
  5. Reduce la decoración. Recuerda que si los objetos acumulan polvo, pueden acumular también ácaros. Entonces, debes reducir al máximo la decoración en los dormitorios. No guardes en ellos:
    • Libros ni revistas.
    • Alfombras. Son un refugio muy confortable para los ácaros del polvo. Especialmente si están encima del cemento, que retiene la humedad con facilidad y proporciona un ambiente húmedo para los ácaros. Si es posible, reemplaza las alfombras o tapizones de los dormitorios por azulejos, madera, linóleo o suelo de vinilo. 
    • Cortinas. Es mejor que las reemplaces por persianas.
    • Peluches. Si los tienes, asegúrate de que sean lavables. Lávalos a menudo en agua caliente y sécalos con cuidado. Es mejor mantenerlos fuera de la cama.
       6. Usa aceites esenciales. Para eliminar los ácaros y dejar el dormitorio con un fresco aroma.


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