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Usa el pasado para afrontar tus problemas presentes

25.07.2019

  • Autoayuda
Muchas personas hablan de la importancia de disfrutar del momento presente para vivir plenamente, pues el pasado es historia y el futuro es incierto. Sin embargo, te cuento que el pasado no debe quedar del todo olvidado. ¿Por qué? Porque te ha enseñado mucho. Cada experiencia te ha ayudado a mejorar y ser la persona que ahora eres.
Recordar cómo manejaste los problemas o situaciones difíciles en el pasado te ayudará a resolverlos mejor o incluso, evitarlos. No por gusto dicen que "la vida es tan buena maestra que si no aprendes la lección, te la repite". ¡Así que debes prestar atención! 

No se trata de volver al pasado para darle vueltas a lo que ya no se puede solucionar. Regresa al pasado para verlo desde un punto de vista constructivo, para tomar impulso y sacarle el máximo provecho posible a lo aprendido.

Cuando te encuentres en alguna situación difícil, si te sientes bloqueada por algún problema o estás empezando una etapa dura en tu vida que no sabes bien cómo afrontar, hazte las siguientes preguntas. Esto te servirá para descubrir la mejor manera en la que debes afrontar los problemas:

  • ¿Qué acontecimientos de tu vida han sido lo más difíciles de afrontar?
  • ¿Cómo suelen afectarte estos acontecimientos? Es decir: ¿Qué emociones sientes?, ¿Cómo sueles reaccionar?
  • ¿Cuáles de esas reacciones te han ayudado realmente? ¿Alguna reacción empeoró el problema?
  • ¿Qué herramientas te han servido de ayuda? Por ejemplo: algún libro, alguna persona que haya pasado por una situación similar, un grupo de ayuda, algún foro de internet, etc. ¿Cuál fue la más efectiva?
  • ¿A qué personas has recurrido en esos momentos? ¿Quiénes te ayudaron realmente?
  • ¿Qué has aprendido de ti gracias a esos momentos difíciles? ¿Y de tus relaciones con los demás?
  • En el pasado, ¿te ha servido para algo ayudar a otra persona que ha pasado por una experiencia similar a la tuya?
  • ¿Qué obstáculos has superado y cómo lo has hecho?
  • ¿Qué estrategias usaste para calmarte y sentirte mejor en esos momentos difíciles? ¿Cuáles de estas estrategias fueron realmente efectivas y cuáles sirvieron solo para empeorar las cosas? 
Después de haber reflexionado y respondido estas preguntas te darás cuenta de todo lo que has aprendido. Verás que eres más capaz de lo que creías para resolver los problemas y, también, que eres fuerte. 

Esta reflexión te servirá, también, para recordarte las habilidades a las que recurriste en el pasado, ya sea para resolver el problema, para calmarte y poder pensar con claridad o para afrontarlo de cualquier otro modo. Como consecuencia, te servirá, también, para saber qué actitudes y acciones debes dejar de lado. Por ejemplo, si ante una situación difícil recurriste al alcohol para tratar de fingir que todo iba bien o te excediste en la comida chatarra pensando que eso te libraría de tu tristeza, pudiste comprobar que lo único que conseguiste es que el problema empeore. Entonces, olvídate de esos escapes que no te van  a traer nada bueno y concéntrate en encontrar un modo que te ayude de verdad a lidiar con tus emociones más dolorosas.

Si es la primera vez que te enfrentas a una situación difícil, puedes pedirle a una o varias personas de confianza que hayan pasado por una situación similar que te cuenten cómo la resolvieron. Luego, piensa cómo lo harías tú. ¿Cuál es la solución que te haría sentir mejor?

Cuando nos encontramos en una situación complicada, nuestra reacción inicial suele ser de miedo. Nos sentimos indefensos e incapaces de salir bien librados de ella. Pero, al mirar hacia atrás, veremos que podemos resolver los problemas, que nada estuvo tan mal como pensamos, que pudimos afrontarlo y superarlo. Además, que contamos con personas que nos quieren y siempre estarán a nuestro lado.

Recuerda que no podemos elegir lo que nos pasa, pero sí qué podemos hacer con lo que nos pasa. ¡La vida es un eterno aprendizaje!

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